Conservas sin Conservantes

Conservas sin conservantes

 

Nuestra técnica de conservación permite la segura preservación de los pescados y mariscos sin necesidad de añadir conservantes ni otros aditivos, usando únicamente en su elaboración los ingredientes de las recetas tradicionales que guardan el sabor y las texturas de siempre.


¿Cómo conseguimos evitar el uso de conservantes?

 

Una vez cerradas, nuestras latas de conserva son sometidas a un proceso de esterilización por calor en autoclave. El calor destruye las bacterias y otros microorganismos perjudiciales y crea un vacío que facilita el cierre hermético, impidiendo la contaminación. Todo el proceso, que incluye el llenado y el sellado de las latas es realizado automáticamente en nuestros centros de producción. En todo el proceso no se utilizan ni se añaden elementos químicos o conservantes de otra naturaleza.


Una vez esterilizadas las latas, y mientras éstas no se abran, los pescados y mariscos contenidos en ellas se mantendrán inalterados durante un tiempo prolongado. Por ley, nuestras conservas de pescado no tienen una fecha de caducidad sino una fecha de consumo preferente.


La fecha de caducidad implica que una vez rebasada la fecha impresa en el producto, éste podría causar daños en nuestra salud. Por el contrario, la fecha de consumo preferente solamente indica que una vez rebasada, el producto podría haber perdido alguna de sus cualidades o no ser enteramente satisfactorio; esto quiere decir que el producto podría  ser consumido aunque no debería ser comercializado con la fecha de consumo rebasada.